Restaurantes colombianos en Nueva York, New Jersey y Connecticut
Personalidades colombianas en Nueva York
Colombianos en el Mundo
Empresarios colombianos en Nueva York

El precio se dispara por la rebaja de la deuda estadounidense, la poca credibiliad del dólar
Publicado el 15-Ago-2011
Colombia es una mina de oro. Las riquezas en varias regiones del país amenazan con desatar ahora la guerra el torno al control del hnegocio del oro. Su precio ha llegado a los 1.817,60 dólares (era de 400 dólares antes de la crisis) debido a la inflación, el debilitamiento del dólar, el temor en la zona euro y el Mundo tras la rebaja de la calificación de la deuda estadounidense, a las dificultades de Japón, entre otras muchas razones. Además, el oro no paga interés, por lo que comparándolo con otros tipos de activos, se mueve dentro de parámetros de tasas de interés bajas. No todo lo que brilla es oro, pero Colombia tiene los más grandes yacimientos del Mundo.
Ante el
temor de que Francia siga los pasos de Estados Unidos y que sea degradado por
las agencias calificadoras de riesgo, el oro volvió a ser una fuente de
reserva. Desde junio, el precio del metal subió un 20%, alcanzando un récord en
los últimos tres años. En la Primera y la Segunda Guerra Mundial la economía
también se volcó por el oro como respaldo a las monedas. Parece que la Historia
se repite, gracias a Dios sin Guerras declaradas de envergadura, de momento.
Colombia tuvo una producción en 2010 de 1,6 millones de onzas troy de oro,
valoradas en unos 2.400 millones de dólares, cifra que puede duplicar
para el próximo año gracias a la continua subida de precio del metal.

Existen varios yacimientos sin explotar en Colombia que podrían caer en manos de los grupos armados ante la falta de una regulación firme por parte del estado que podría evitarlo (si es que ya no es demasiado tarde), recordando además que la mitad de las minas de oro y carbón del país no están controladas administrativamente, es decir, son ilegales. Increíble, miles de millones de dólares bajo el subsuelo y los ríos colombianos a merced de los “Señores de la Guerra”. Pues no cabe duda que con las ventas lo primero que harán será traer armas para defender los territorios auríferos.
El oro colombiano es de muy buena calidad y el metal cobra hoy un significado histórico al convertirse en refugio para los ahorristas europeos y estadounidenses y en uno de los depósitos de valor más importantes frente a la incertidumbre que tiene locos a los inversores y desquiciado al mercado. Al fin de cuentas, el dólar es papel, ahora en proceso de devaluación, y la especulación mundial, impulsada por las hipotecas y la bolsa que a la postre dio al trasto con los bancos de todo el Mundo, encuentran en el oro un refugio tan tangible como brillante.

Por esto, ahora todos miran hacia el Oro. Se despierta la Fiebre del Oro en Colombia. Y el Gobierno debe regular su explotación, no sólo por los miles de millones que van a producir al país (y esperamos que llegue algo a las poblaciones en donde se extrae el preciado metal) sino para no abrir un nuevo frente de batalla en Colombia con un producto que hoy por hoy parece más rentable y seguro que la droga, y además no está criminalizado.
Colombia tiene el ejemplo de la explotación de esmeraldas, que cayó en empresas privadas de dudosa reputación y que se han cobrado durante décadas decenas de miles de vidas en torno a una guerra por el control de las zonas de explotación en varios municipios de Boyacá. La guerra del oro se librará ahora será en Antioquia, Choco y varios municipios e intendencias del amazonas colombiano, donde se encuentran las mayores reservas el Mundo de este (ahora peligroso) metal.
En enero el presidente Santos reveló que las Farc convirtieron la explotación de oro en otra de sus fuentes de financiación.


